jueves, 10 de enero de 2013

Tengo, tuve y tendré lo tenido.

De tus besos soy esclava,
y a tus brazos extrañaba.
Tus abrazos a la espalda

y cuando a mi oído susurrabas
me hacías forjar alas.
Esa cálida sensación 
de cada palabra que me has dado,
de cada verso que me has regalado.
Tu aliento en mi nuca, 
tu torso en mi espalda,

-sin duda eras lo que más amaba-
tu amor en la cama.
Mi tendencia a soñar contigo
¡debe ser una enfermedad!
Y en mi cabeza no paras de pasear.
He sido tu princesa, 
sigo siendo tu princesa,
¡SEGUIRÉ SIENDO TU PRINCESA!
Este cuento se quemaba
como si de hoja de papel se tratase.
Amor, no puedo perderte,
eres lo único que me hace fuerte.
Sólo te digo:
Tengo, tuve
y tendré lo tenido.
Porque tu corazón me ha pertenecido.